La autoestima es uno de los temas más concurrentes en la actualidad, considerados como imprescindible y fundamental para el éxito y el desarrollo de la mujer.

 

    Pensar en una misma y no dejar que los demás nos consideren inferiores, son las ideas básicas para la autoestima.

 

    Con el siguiente artículo basado en un análisis del psicólogo Francisco Massó, esperamos poder colaborar en tu crecimiento personal.

 

                                **********************

 

 

CONCEPTOS

 

    La autoestima comprende dos elementos psíquicos:

 

    1. La consciencia que cada una tenemos acerca de nosotras mismas, de cuales son los rasgos de nuestra identidad, cualidades y características más significativas de nuestra manera de ser. Este grado de consciencia lo llamaremos autoconcepto.

 

    2. El segundo componente es un sentimiento: El aprecio y amor que experimentamos hacia nuestra propia persona, la consideración que mantenemos hacia nuestros intereses, creencias, valores y modos de pensar.

   

         La autoestima es una necesidad psicológica básica que hemos de cubrir para alcanzar un desarrollo armónico con nuestra personalidad.

 

         A) Necesidad psicológica:

 

               La autoestima nos ayuda a seguir adelante con nuestros planes y proyectos:

 

              * Porque hace crecer nuestra imagen interna

 

               * Nos da fuerza, mantiene la motivación ante fracasos y fallos

 

               * Nos ayuda a fijar metas y aspiraciones posteriores.

 

               La salud psíquica depende en gran medida de la auto-estima o regulador interno, que mantiene el tono de la conducta ante la incertidumbre de los retos nuevos, el riesgo del desánimo y los desgarros que hemos de afrontar en nuestra convivencia.

 

         B) Deber personal

 

            La autoestima es una obligación radical, básica, igual que respirar, alimentarnos bien y dormir suficiente. Es el deber que tenemos de conocernos, aceptarnos y querernos tal cual somos.

 

El ser humano es el único animal con consciencia de sí_

 

· Conoce aspectos de sí misma: aptitudes, cualidades, intereses ….

 

· Valora positiva o negativamente tales rasgos.

 

· Reconoce su competencia para resolver problemas.

 

· Asume la responsabilidad de su propio desarrollo personal

 

· Se acepta, respeta y se quiere

 

· Reconoce su condición social y el valor de la convivencia

 

La adquisición de la consciencia de sí es una actividad agradable que atañe a elementos corporales, psicológicos y sociales.

 

Esta consciencia es orientativa. Nos hace estar disconformes con ciertos rasgos, carencias y limitaciones; esto alienta nuestro desarrollo posterior, para superar tales características. Además, nos indica en qué circunstancias y áreas podemos ser útiles a las demás personas.

 

La autoestima, proceso psíquico híbrido de pensar y sentir, repercute en satisfacer correctamente las necesidades y funciones corporales y psicológicas así como los compromisos de nuestra proyección social.

 

COMPONENTES DE LA AUTOESTIMA

 

    Hablemos de dos dimensiones de la autoestima:

 

Concepto propio

 

    La idea que tenemos acerca de quienes somos o cual va a ser nuestra identidad, la fabricamos mediante la conducta que desarrollamos.

 

    Cualquier comportamiento, hasta el más anodino y trivial, nos induce a efectuar una valoración subjetiva, la hacemos nosotras, las protagonistas. Esta valoración podemos hacerla conscientemente o “soto voce”, con sordina y casi sin darnos cuenta. Sobre ella, va a incidir la valoración que también hacen los demás, que han sido observadores o receptores de los efectos y consecuencias de nuestra acción.

 

    Así pues, acumulamos dos tipos de valoración: la propia y la ajena. Ambas son subjetivas y, por tanto, relativas; pero las dos son necesarias e importantes.

 

    La valoración ajena es tan subjetiva como la que podemos hacer nosotras mismas sobre la acción de la que somos protagonistas.

 

    Muchas veces, los observadores son jueces más benévolos que nosotras y, en otros momentos, sus juicios están sesgados y son deformes. Hemos de tener cuidado y no dar por buena cualquier valoración ajena; pero, en cualquier caso, muchas valoraciones sirven para contrastar las propias y algunas son aceptables.

 

    ¿ Y la crítica ? ¿ Qué podemos hacer con las críticas, algunas de ellas sumamente destructoras ?

 

    Hemos de contar siempre y de antemano con la crítica.

 

    En nuestro marco cultural, reina una idea básica sobre el ser humano negativa, que nos predispone a percibir los defectos antes y mejor que los valores.

 

    La crítica hay que atenderla y escucharla siempre, porque es el “papel de envolver” de un regalo que nos hace su autor: la orientación. La crítica siempre nos pone en pista sobre cuales puedan ser nuestros retos inmediatos. Esto ya es de agradecer.

 

    En otras ocasiones, la crítica destaca aspectos de nuestra realidad que nos habían pasado desapercibidos. Más para agradecer.

 

    En otras circunstancias, la crítica nos advierte sobre cuales son los límites de nuestra competencia. También es de agradecer.

 

    En cuanto a las críticas mal intencionadas, destructoras, que sólo buscan disminuir la autoestima, hemos de aprender a valorarlas sin más importancia, aunque puede ser de interés darlas a conocer a la otra persona.

 

    La idea sobre nosotras mismas nos anima a:

 

- Probar a hacer algún deporte, bailar ….

- Investigar el medio de mejorar nuestra imagen corporal.

- Tener inquietudes ecologistas, sociales o culturales.

- Defender con fuerza nuestros ideales, criterios y creencias.

- Mantener los valores que garantizan la convivencia.

- Proteger nuestros intereses legítimos y derechos.

- Usar con agrado las habilidades y destrezas que tenemos

 

Amor propio

 

    Es el significado más directo de la palabra auto (si misma) estima (amor, aprecio)

 

    Quererse a sí misma, ni es egoísmo, ni es enfermizo; es un sentimiento fundamental.

 

    Para poder amar a otros, necesitamos amarnos a nosotras mismas, sentir aprecio y aún orgullo por ser como somos y contener los valores, cualidades y capacidades que hemos desarrollado.

 

    El amor propio es un sentimiento legítimo que nos motiva a fijarnos objetivos y metas. Así como a procurar ser eficaces en la resolución de nuestros problemas y a establecer alianzas y vínculos sociales sanos.

 

    Cuando una persona se ama así misma, se hace amar por las demás personas, porque le “luce” usar sus cualidades, hace gala de sus aptitudes, disfruta de ello, se emplea a fondo y obtiene éxito. Quienes observan tal comportamiento experimentan simpatía, les agrada observar o beneficiarse de tanto empeño y quedan dispuestas a otorgar sus reconocimientos y aplauso.

 

 

 

 

   

ASOCIACION DE MUJERES

“ PILAR MIRÓ ”

Podrás encontrarnos en:

Comunidad General de Propietarios

de Pino Montano

 

Correo electrónico:

 

info@ampilarmiro.org

Dirección Postal:

 

Asociación de mujeres Pilar Miró

 

Apartado de correos, 16039

 

41080 Sevilla / España

Información de contacto: